¿Deberíamos renunciar por completo al sueño de un mundo mejor? Por supuesto que no. Pero eso es precisamente lo que está ocurriendo. Las ideas radicales sobre cómo cambiar el mundo se han convertido en algo casi impensable en sentido estricto. Artículo en eldiario.es
Este blog agrupa publicaciones y noticias de Miguel Toro